16.7.08

a cocachos aprendí**

en julio me quedé dormida y me caí de la cama.

me dolió, me sobé y recordé lo que hasta entonces aprendí:

  • a escribir (as in: mi ma má me mi ma)
  • a dejar de escribir (diarios que posteriormente sean evidencias que sustenten un castigo por conducta adolescente, digamos "inadecuada"
  • a no mezclar
  • a sonreír al por mayor y sin temor
  • a sacudirme y subir
  • que la felicidad de los jueves en el sargento es euforia del momento y se siente bien entonces
  • que los amigos de-verdad, de verdad se cuentan con sólo 1 mano
  • la diferencia entre "amor" y "diversión" no sólo debe ser aplicada/entendida "porque es hombre"
  • que también te puede pasar a ti, y en paralelo
  • a tomar café sin azúcar
  • a pintar con témperas
  • que puedes tener tu mejor primer beso, después de muchos años de besos promedio, de pronto, tal cual lo imaginaste 10 años atrás
  • y que por eso fue mejor esperar
  • que mamá tenía razón (no todo lo que brilla es oro, la historia del "date a menudo" y el felpudo, y juego de manos juego de villanos)
  • paciencia (y todo cae por su propio peso)
  • que elijo YO
  • el valor de un cómo te sientes, un abrazo fuerte, un beso en la frente
  • que puedo traer ese archivador de papeles de la agencia 100 veces a mi casa, NUNCA lo trabajaré aquí
  • no todos los chicos lindos son boyfriend material
  • y mucho menos debo imaginar minombre + de suapellido, cada vez
  • que no eres para mí
  • y entendí que "´para siempre" no es "mucho tiempo"
  • que tienes más cabeza, menos pelo, pero eres el mismo que conocí
  • que yo avancé y ya no eres para mí
  • a sólo sonreirte
  • a sólo mirarte
  • a dejarte
  • a salirt-te y no querer besarte

a cocachos borrachos aprendí*°

1 comentario:

Unknown dijo...

:)
yo aprendí que cinco minutos en la mañana, no son nunca cinco minutos. Pero un para siempre vale una vida aunque dure sólo meses.